martes, 30 de marzo de 2021

Comercio electrónico impulsa infraestructura en telecom

Una gran oportunidad es voltear a ver el mercado de almacenamiento que está impulsado por el comercio electrónico minorista que en América Latina crece al 13.5%, informó el vicepresidente de ventas para América de Panduit.

 


El crecimiento de 27% en el
comercio electrónico en México impulsará al mercado de infraestructura de telecomunicaciones en fábricas, bodegas y almacenes, señaló Mark Moulton, vicepresidente de ventas para América de Panduit.

Una gran oportunidad es voltear a ver el mercado de almacenamiento que está impulsado por el comercio electrónico minorista que en América Latina crece al 13.5% y globalmente a 12%, destacó Moulton durante el evento GSIC 2021.

La pandemia aceleró ese crecimiento y la necesidad de agregar capacidad, reiteró.

“El comercio electrónico está impulsado mucho la construcción de centros de surtido y esos centros de surtido son instalaciones industriales que tiene robots que mueven productos, estos centros pueden tener quizá 5 kilómetros de bandas transportadoras y naturalmente eso implica muchos puntos de conexión”, explicó el vicepresidente.



Fuente: El Universal

Nueva York anuncia pasaportes Covid-19 basados en la tecnología blockchain de IBM

El acuerdo con la ciudad podría situar a IBM como proveedor preferente de pasaportes Covid-19.
 
 
Fotografía: Lukas vía Unsplash


Nueva York ha lanzado el llamado pasaporte Covid-19, basado en la tecnología de tarjetas sanitarias digitales de IBM. La aplicación, denominada “Excelsior Pass”, es la primera de este tipo que se pone en marcha en EE.UU. Permitirá a las personas utilizar un código QR para probar su estado de vacunación contra la Covid-19. En el marco de una tendencia creciente, algunos locales solicitan ahora una prueba de vacunación para poder entrar, y en el estado de Nueva York, quienes se han vacunado pueden celebrar reuniones de mayor envergadura, como bodas.

El Excelsior Pass se describe como algo similar a una tarjeta de embarque de una aerolínea, ya que las personas podrán imprimir su tarjeta o guardarla en sus teléfonos inteligentes mediante la aplicación. Todos los negocios o lugares de reunión podrán escanear la tarjeta utilizando el código QR a través de una aplicación complementaria para verificar los resultados negativos de Covid-19 o la prueba de vacunación.

En su lanzamiento inicial, la aplicación se utilizará primero en locales como el Madison Square Garden de Nueva York y el Time Union Center de Albany.

“Los neoyorquinos han demostrado que pueden seguir las orientaciones de la sanidad pública para hacer frente al COVID, y el innovador Excelsior Pass es otra herramienta de nuestra nueva caja de herramientas para luchar contra el virus, al tiempo que permite que más sectores de la economía vuelvan a abrir de forma segura y se mantenga la seguridad de la información personal”, dijo el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, en un comunicado el 26 de marzo.

El uso del pase de salud digital de IBM es un espaldarazo para la división de blockchain de IBM después de que en febrero se informara de que la empresa había recortado en gran medida la división. IBM desmintió esas filtraciones y su división Blockchain continuó firmando acuerdos, incluyendo la colaboración con Salesforce Inc. en la implementación de su plataforma de pase de salud digital. El acuerdo de Nueva York podría situar a IBM como proveedor preferente de pasaportes Covid-19.

IBM Digital Health Pass es un sistema de verificación seguro basado en la tecnología blockchain que permite verificar el estado de salud de las personas en función de determinados criterios, como los resultados de las pruebas, los registros de vacunación y los controles de temperatura.

Una vez administrada la vacuna, las personas recibirán una credencial de salud verificable almacenada en un monedero digital en sus teléfonos inteligentes que puede compartirse utilizando el Digital Health Pass. Esto permite a las personas controlar con quién comparten sus datos, protegiendo su privacidad y garantizando que sus registros sanitarios no puedan ser manipulados.

 

Fuente: Diario TI

Pronostican que C-V2X redefinirá el transporte gracias a 5G

Las comunicaciones de vehículo a todo (V2X) a través de las redes celulares conllevarán múltiples beneficios.



La industria automotriz y del transporte ha venido experimentando grandes cambios gracias a la incorporación de tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) en los últimos años. Desde hace algún tiempo, los fabricantes han comenzado a conectar cada vez más los vehículos mediante el uso de diversas plataformas de telecomunicaciones. Frente a estos avances, y gracias a su amplia difusión y masividad, las redes celulares aparecen como la opción ideal para conectar los vehículos tanto entre sí, con servicios y aplicaciones, con la infraestructura que los rodea e incluso con peatones, ciclistas y varios otros elementos.

Las comunicaciones de vehículo a todo (V2X) incluyen una amplia variedad de conexiones entre vehículos y otros dispositivos. Entre ellas, se encuentra la comunicación de vehículo a vehículo (V2V), usada principalmente para cuestiones de seguridad, como la prevención de colisiones; vehículo a redes (V2N), para, por ejemplo, monitorear el tránsito y brindar opciones de rutas en tiempo real; vehículo a peatón (V2P), para seguridad y prevención; y vehículo a infraestructura (V2I), para priorizar y sincronizar semáforos y señales, por ejemplo, y contribuir a la eficiencia en la circulación. Gracias a tecnologías inalámbricas disponibles como 4G y 5G, las comunicaciones de vehículo a todo pueden realizarse mediante las redes celulares (C-V2X, Cellular Vehicle to Everything).

A grandes rasgos, todas estas formas de conectividad para vehículos buscan contribuir a la seguridad y prevención de accidentes, la eficiencia en el tráfico de la cual se desprende también un ahorro de energía, de consumo de combustible y de emisiones de dióxido de carbono.

En la actualidad, existen diversas pruebas que aspiran a transformar en una realidad los vehículos autónomos, es decir, que se conducen sin necesidad de intervención humana. Pero, además, existen distintos grados de automatización y asistencia que pueden ser implementados en automóviles gracias al uso de las TIC, aumentando la información disponible para los conductores humanos y simplificando la toma de decisiones al volante.

La llegada de la 5G resulta ampliamente promisoria para las comunicaciones C-V2X, gracias a sus capacidades técnicas de baja latencia, disponibilidad y seguridad, así como también al empleo de la partición o rebanamiento de red (network slicing) y computación en el borde (Edge Computing), que abre las puertas a una amplia variedad de aplicaciones en el ámbito vehicular. Por ejemplo, gracias al empleo de distintas rebanadas de red, un vehículo podría aprovechar en simultáneo estos segmentos de red independiente para servicios y aplicaciones con requerimientos muy diversos, como entretenimiento —video en tiempo real a través de banda ancha—, aplicaciones de mantenimiento —transmisión de información del motor u otros componentes a aplicaciones específicas del fabricante— y aplicaciones de asistencia, automatización o conducción remota.

Todos los casos anteriores precisan de distintos niveles de requerimientos en términos de ancho de banda, transmisión a altas velocidades de movilidad, latencia, confiabilidad, disponibilidad y consumo de energía. Gracias a la 5G, todos ellos podrían ser una realidad empleando la misma tecnología de comunicación inalámbrica.

Descargue infografía (no requiere registro)

 


Fuente: Diario TI

Furukawa: con industria 4.0, la inversión telecom también vendrá de empresas ajenas al sector

Mauricio Takashima, director de Furukawa Electric México desde 2019, plantea que la necesidad de la automatización en los sectores productivos obligará a empresas de industrias distintas a las de telecomunicaciones, a invertir en redes de conectividad y mejoras de procesos.

Mauricio Takashima, director de Furukawa Electric México desde 2019.
Foto: Cortesía.



El trabajo de Furukawa Electric Latam es proveer insumos a los constructores de redes de telecomunicaciones con las que operadores prestan servicios al consumidor, como pueden ser telefonía, Internet o televisión y éstos, a través de cable o aire y por vía terrestre, submarina o por satélite, porque todas las comunicaciones —en algún tramo de su camino entre quien envía la señal y el usuario que la recibe en su hogar— pasan por redes de fibra óptica que empresas como Furukawa fabrican. Por eso esta compañía es esencial dentro de lo que es esencial en telecomunicaciones.

Furukawa Electric hace cables de fibra óptica y otros componentes de cobre para redes. Los cinco gigantes del sector en México son sus clientes. En México opera una fábrica en Mexicali, que atiende con 90% de su producción a Estados Unidos, pero que a mediano plazo también colocará más producto en el país tras las inversiones que deriven de la llamada Industria 4.0, en que operadores de esta industria y empresas de otros sectores económicos estarán obligados a invertir para crecer la economía mexicana, dice Mauricio Takashima, director de Furukawa Electric, próximo a su retorno a México desde su confinamiento por la Covid-19 en Sao Paulo, Brasil.

 

—Esta entrevista ocurre un año después del primer confinamiento en México por el coronavirus y al parecer, la pandemia impactó parejo a toda la cadena de valor en telecomunicaciones… ¿Es así para ustedes? ¿Qué cambios han notado relacionados con su negocio?

—La pandemia cambió mucho de nuestro negocio. Vino a mover todo. Así como mucha gente de otras industrias trabaja ahora desde su casa, nuestros equipos ya lo hacen también. Esto explica, por ejemplo, la razón por la que en Colombia cerramos una oficina de representación comercial, en Bogotá, y básicamente ahora atendemos desde salas de reuniones cuando es necesario. En México estamos mirando la posibilidad de hacer algunos cambios, porque Internet ayuda a mejorar procesos. Sé que es un poco complicado, porque nosotros, los latinos, gustamos de las relaciones interpersonales y de hacer negocios en persona o después de una comida. Soy de origen japonés, pero nací en Brasil y ahora vivo en México. Soy muy latino, por eso entiendo esas complejidades.

 

—¿Está abierta entonces la posibilidad de cerrar la oficina de representación comercial de la Ciudad de México?

—No particularmente y los cambios no son negativos siempre. Otra vez, estamos mirando la posibilidad de hacer algunos cambios en México y tienen que ver con nuestra propia estrategia. Los estamos planeando.

 

—¿Y la planta de Mexicali…? En dos años se ha hablado de una ampliación para atender con mayor fortaleza el mercado de Estados Unidos. ¿Se mantuvo constante la producción allí?

—En Mexicali no tuvimos ninguna baja de contrato o falta de suministros y sobre inversiones, la ampliación que se hizo en 2020 fue para la planta de Brasil, de casi 10 millones de dólares. La pandemia nos trae otras oportunidades y tendencias, y por eso (la ampliación en Mexicali) no está descartada. Hay muchas necesidades, preocupaciones y oportunidades en toda la cadena de valor que se deben atender.

 

—¿Cuáles podrían ser esas necesidades y preocupaciones de la industria?

—Durante 2020, hubo mucha necesidad de los usuarios de siempre, de las empresas, de los alumnos… por usar Internet y eso significó que había una necesidad más grande de una red óptica con un ancho de banda más grande, entonces nuestros contratos y nuestras colocaciones de suministros se incrementaron en México. Hubo un crecimiento muy bueno por la pandemia. ¿Somos beneficiados de la pandemia? En parte sí y por otra parte, no.

Tuvimos la necesidad de hacer esa inversión en Brasil para estar ayudando con los suministros en México y Colombia, y continuar con los contratos de entrega de suministros para las redes de fibra óptica. Y aparte, pensar en nuevas soluciones de negocio; desde la salida de la operadora de telecomunicaciones, hasta la llegada a la casa del usuario, por eso estamos trabajando muy fuerte, por esa necesidad de suministros.

Sobre las preocupaciones: hay empresas que al inicio de la pandemia, por los factores económicos y que no trabajaron con Furukawa, estuvieron más preocupadas por el precio, que por la calidad y un año después, están trabajando con nosotros por la tecnología que ofrecemos; de ellas nos preocupamos hoy en cómo maximizar su inversión.

 

—Cuando dice que de alguna manera no se beneficiaron de la pandemia, ¿tiene eso que ver con la escasez de componentes que sí afectó a otras industrias?

—En ese rubro, la pandemia sí nos afectó. Sí se afectó el suministro de materias que son esenciales para nuestro negocio. Hubo materias primas sencillas, como cartón y plásticos que escasearon, aunque se compensaron con proveedores locales. Pero el precio internacional del cobre se elevó. En este momento no hay mucha disponibilidad de cobre a nivel mundial y los precios subieron demasiado en los últimos meses. Por poner un ejemplo, en abril de 2019, la cotización del cobre estaba en unos 3,000 dólares la tonelada y ahora estamos hablando de hasta 10,000 dólares por una tonelada cobre de calidad. Y pudo ocurrir que no tuvimos una gran afectación, porque para entonces teníamos reservas de materias primas e inventario ya para surtir.

Por la parte del cobre, desafortunadamente, tuvimos incrementos de precio en algunos productos que utilizan ese metal como insumo, pero por la parte de fibra óptica no ha habido un cambio notable, porque hemos podido resistir los impactos. En este momento el aumento de las materias primas no nos afecta ya mucho como fabricante y por ello no creemos que vayamos a afectar a toda la cadena de valor con una subida de precios. No sabemos si más adelante tengamos que subir esos precios.

Hoy ya estamos suministrando a toda Latinoamérica con materia prima para fabricar insumos de FTTH y redes GPON y aparte, negociamos contratos para entregas en 50 semanas para poder adecuar fuerte nuestra logística y no dejar perder ningún contrato.

 

—Hablando de contratos, ¿cómo puede ser medible que por necesidad la industria haya comprado más insumo para construir redes de telecomunicaciones?

—La parte de Internet es para nosotros un negocio esencial. Las operadoras, las constructoras y las instaladoras de planta externa y planta interna siguieron trabajando de México; siguieron haciendo inversiones y por eso, para nosotros y a pesar de 2020, seguimos creciendo, con clientes que crecieron en 20% su necesidad de insumos para Internet.

En México tenemos muchos proyectos muy diferentes por hacer. Algunos son proveedores de telecom y estamos viendo cómo llevar suministros a otras empresas que no son operadores. Estamos con los cables ópticos y también con las cajas de conexión; con otros insumos y con otros nichos.

 

—¿Cómo explica esto de “otros nichos”? ¿Debemos entender que las inversiones no vendrán más solamente de los operadores?

—Definitivamente viene un cambio en la inversión. No es sólo por la pandemia. Tiene que ver más con la Industria 4.0. Otras empresas tendrán que hacer inversión para entrar en la economía digital; para volverse más automatizadas y aprovechar herramientas como Internet de las cosas (IoT). Los operadores continuarán invirtiendo en la planta externa, pero las empresas de otros sectores tendrán que hacer inversiones en planta interna. Las industrias alimenticia o de turismo, por ejemplo, tendrán que hacer muchas inversiones. Una para agilizar procesos y usar capital humano en otras funciones. Otras para presentar productos de realidad virtual y aumentada, en los hoteles, por ejemplo.

Eso ayudará mucho a que los operadores de telecomunicaciones no carguen solos con las inversiones y por eso nosotros, como Furukawa, vemos muchas oportunidades de negocio en el mediano plazo en el tema de la planta interna, como ahora lo vemos en la planta externa.

Por Industria 4.0, es seguro que con o sin pandemia, habrá más inversión en México y venida ésta de otros sectores no telecom; y no sólo en alimentos, turismo o automotriz; habrá en salud, educación y otras industrias. Y será otro asunto cómo se entienden los operadores con el resto de industrias para crecer negocios y crecer la economía de México. En lo que nos toca, estamos preparándonos con los suministros adecuados para entrar a la Industria 4.0.

Las nuevas inversiones serán un diferencial muy grande para que el país entre en la economía digital, de eso no tengo duda. Los operadores harán conectividad y las otras empresas, les tocará hacer automatización; hacer inversión. Eso es, más o menos, el principio con las inversiones que vienen en el sector.

 

—Lo que usted cuenta, quizá es un poco más en el tiempo… Hoy el contexto en México explica que algunos operadores invierten y otros optan por contratar capacidad.

—Hoy, en México, la mitad de las empresas tienen la intención de invertir en la construcción de sus redes propias y otras prefieren rentar la estructura de un tercero. En México, algunos construyen y otros rentan, por su propio contexto de negocio.

Aquí se habla de quien quiere construir su red propia y de quien va con una red neutral que usan todos los operadores. Son buenas las dos opciones y cada empresa tiene sus estrategias con base en el marco regulatorio actual; viendo cuál es la mejor opción para ella. En México tenemos esas dos posibilidades, pero mirando más hacia países de Sudamérica, la mayoría está invirtiendo en sus propias redes, porque ven que viene una explosión de datos y algunos están previniéndose al futuro.

 

—Una multinacional está saliendo de Sudamérica y México, pese a ello, ¿advierten que viene una vaca gorda por las subastas de espectro para 5G que preparan Brasil, México, Perú y otros países de la región?

—Si la empresa se va, sí se pierde un cliente potencial. Pero la infraestructura se queda en México, porque la ha comprado otra empresa, una torrera, otra operadora o una empresa de otro sector. Nosotros seguiremos haciendo y entregando suministros para esa y otras redes.

¿Una vaca gorda? No lo sé. Pero una importante vaca, sí. En México y Brasil existe una muy notoria necesidad de fibra óptica por el tema de la banda ancha, porque por allí pasa la nueva era de telecomunicaciones, no sólo fijo, también lo móvil. Es muy importante invertir allí, porque vienen oportunidades fuertes y toda empresa necesita una solución óptica. Por eso, afortunadamente, seguiremos creciendo en México y puede que vayamos más despacio en un principio, pero que las estrategias de inversión de las empresas que no son operadoras y de las que sí lo son, levantarán al sector, de eso no tengo duda.



Fuente: El Economista

Al cierre del 2021 habría 619 millones de conexiones 5G en el mundo

El mundo sumó 385.5 millones de suscriptores 5G entre el cuarto trimestre de 2019 y el mismo periodo de 2020.

Foto: EE Archivo.

 

Las redes 5G se aproximan a una masa crítica de despliegues de redes comerciales y suscriptores en el mundo, por lo que habrá una rápida curva ascendente de adopción tecnológica durante los próximos años, según 5G Americas, asociación de la industria inalámbrica y la voz de la tecnología 5G y LTE para América.

De acuerdo con datos de Omdia, el mundo sumó 385.5 millones de suscriptores 5G entre el cuarto trimestre de 2019 y el mismo periodo de 2020, conquistando un total de 401 millones de conexiones 5G, y sobreponiéndose a los retos de una pandemia mundial y vientos económicos adversos. 

A diciembre de 2020, la quinta generación de tecnología inalámbrica (5G) se aceleró a tres veces la tasa de adopción de crecimiento de suscriptores que 4G LTE, que requirió cinco años completos para alcanzar el mismo nivel de aceptación de parte de los suscriptores, lo que representa in incremento de suscriptores del 2,500% en el último año. 

Se prevé que la cantidad de conexiones 5G lleguen a los 619 millones mundialmente para el término de 2021.

Chris Pearson, presidente de 5G Americas, aseguró que “la 5G se encuentra en sus primeras etapas de desarrollo de su potencial total, mientras que la industria acaba de marcar la segunda entrada de un partido de baseball de nueve entradas. En el segundo año completo de disponibilidad de 5G a nivel comercial, la industria pasó de tener 15.4 millones de suscriptores a 401 millones. La adopción de las conexiones 5G se acelerará significativamente en los próximos años”.

Omdia proyecta que, al término de 2025, las conexiones 5G mundiales habrán alcanzado los 3,400 millones. A nivel regional, se prevé que la cantidad de conexiones se ubique en 451 millones en América del Norte y en 167 millones en el Caribe y América Latina a finales de 2025.

Desde el punto de vista de la disponibilidad comercial, otras 105 redes 5G se activaron en el mundo en 2020, llevando el total de redes 5G a 163. 

Se prevé que la cantidad de redes 5G comerciales alcance las 277 al término de 2021, según datos de

TeleGeography. La creciente disponibilidad de dispositivos habilitados para 5G también floreció; la Asociación Mundial de Proveedores Móviles (GSA, por la sigla en inglés) señala que, a la fecha existen 628 dispositivos 5G anunciados, de los cuales 404 se encontraban disponibles comercialmente al término de febrero de 2021.

Además de las conexiones 5G, las conexiones 4G LTE también vieron un crecimiento robusto en 2020, superando las proyecciones de fin de año que apuntaban 5,730 millones para alcanzar un total de 6,000 millones de conexiones. De estas, 499 millones de conexiones 4G LTE corresponden a América del Norte y 407 millones a América Latina y el Caribe.

En el desglose regional, América del Norte tenía 19.96 millones de conexiones 5G y 499 millones de conexiones LTE al finalizar el cuarto trimestre 2020. Para la región, esto representa un crecimiento anual de 5G del 4,098%, y una ganancia de más de 19.5 millones de conexiones 5G durante el año. Mientras tanto, 4G LTE sumó más de 22 millones de conexiones en 2020, lo que constituye un crecimiento del 4.7 por ciento.

En los inicios de la 5G en América Latina y el Caribe, la región vio 6,340 suscripciones nuevas a 5G durante 2020. En contraste con ello, LTE continuó su crecimiento fuerte, culminando el cuarto trimestre de 2020 con 407 millones de suscripciones LTE (13% de crecimiento interanual). 

José Otero, vicepresidente para el Caribe y América Latina de 5G Americas, dijo que "dos elementos pueden contribuir a la proliferación de nuevas redes comerciales 5G en América Latina y el Caribe. Primero, la mayor disponibilidad de dispositivos aptos para 5G, en especial para servicios inalámbricos fijos.

Segundo, los esfuerzos de los gobiernos por acelerar el lanzamiento de redes 5G que incluyan procesos de asignación de espectro, proyectos de incubadoras de 5G, anuncios de subastas de espectro e incentivos para realizar pruebas en 5G”.

La cantidad de redes que utilizan tecnologías 4G y 5G a marzo de 2021 se sintetiza de esta manera:  

Global 

5G: 163

LTE Advanced: 340

LTE: 678

 

América del Norte

5G: 10

LTE Advanced: 11

LTE: 20

 

América Latina y el Caribe

5G: 13

LTE Advanced: 48

LTE: 124



Fuente: El Economista

Con información de Nicolás Lucas.

lunes, 29 de marzo de 2021

Ofuscación de datos: si no puedes evitar que te rastreen, engaña al algoritmo

Mentir y ofrecer información imprecisa puede ser el único camino para mantener la privacidad ante la voracidad de las plataformas. De extenderse esta técnica, podría torpedear el sistema.




Vivir en la era digital significa ser rastreado continuamente. Nuestras actividades cotidianas dejan una huella en el ciberespacio que, debidamente procesada, ayuda a las empresas a vendernos sus productos. El pacto implícito es el siguiente: los usuarios accedemos gratis a que las empresas recopilen nuestros datos a cambio de la promesa de recibir mejores servicios. Pero no todo el mundo está dispuesto a ceder a la ligera su información personal para que otras empresas se lucren con ella. Que lo sepan todo sobre nosotros puede suponer una vulneración de la privacidad de los individuos, y además puede resultar molesto ser perseguido por anuncios y ofertas a todas horas.

¿Hay forma de escapar al escrutinio de las empresas tecnológicas? Es muy difícil, sobre todo si usamos sus servicios a diario. Pero hay una manera de expresar la rebeldía desde dentro el sistema: ofrecer datos incorrectos para confundir a quienes los recopilan. Una forma sencilla de hacerlo sería dar nombre y dirección falsas cuando se le pide a uno esa información para registrarse en alguna página web; otra más elaborada sería usar programas especiales que pinchen automáticamente en todos los banners que se nos ofrezcan, de manera que resulte difícil inferir nuestros gustos. A esto se le llama ofuscación de datos y, si lo practicase una masa crítica de gente lo suficientemente amplia, el big data acabaría por ser irrelevante. Porque los algoritmos, sin datos de calidad, no sirven para nada.

La industria es consciente del poder de esta práctica. Tanto es así que la consultora Gartner incluyó el algorithm hacking (así se le llama también) como una de las cinco claves a seguir en 2020 en su informe anual de tendencias de consumo para profesionales del marketing. No está claro cuánta gente practica la ofuscación de datos. Según Kate Muhl, analista de Gartner, en torno a una cuarta parte de los consumidores lo hacen en su día a día, aunque sea poniendo un nombre falso al rellenar un formulario online.

Tampoco se puede establecer qué proporción de datos falsos bastaría para hundir al sistema. El tamaño de las bases de datos y la naturaleza de los algoritmos de aprendizaje automático son muy distintos entre sí. Una simulación realizada con un algoritmo de recomendación de películas llevó a unos investigadores a concluir que si el 30% de los usuarios aportaban al sistema datos falsos, la efectividad del mismo caía al 50%.

 

Más hastío que activismo

Pese a tener un nombre pomposo (ofuscación de datos o alteración de algoritmos), aportar información falsa no es un invento reciente. En el ámbito militar, por ejemplo, se practica desde la Antigüedad para confundir al enemigo. “Mentir es muy intuitivo, casi intrínseco al ser humano. Muchos países incluso admiten un derecho a la mentira. En Estados Unidos está la Primera Enmienda y en algunos ordenamientos jurídicos se permite mentir en un juicio para defenderse a uno mismo”, explica la filósofa Carissa Véliz, que en su libro Privacy is Power (Bantam Press, 2020) sitúa la ofuscación de datos como una de las vías de acción para proteger nuestra privacidad.

“La ofuscación de datos está mucho más extendida de lo que pensamos”, opina por su parte Gemma Galdón, directora de la auditoría de algoritmos Eticas Consulting. “Lo que pasa es que más que como un acto de activismo se hace por incomodidad o hastío. Y eso sucede porque en algún momento la ciudadanía rompió su confianza en la tecnología”, añade. Mentir cuando se rellena el formulario de inscripción de una tarjeta de fidelización de un comercio o taparse la cara con el abrigo cuando pasamos ante una cámara de seguridad son dos ejemplos de acciones sencillas y muy comunes.

“Se asume que todos los datos aportados de forma voluntaria por la gente tienen un grado de fiabilidad muy bajo. Su valor en el mercado es prácticamente cero”, ilustra Galdón. De ahí que lo que se compra caro son los datos que se obtienen de entidades bancarias o de procesos en los que el ciudadano no tiene la libertad de mentir.

La ofuscación de datos es la aportación deliberada de información ambigua, confusa o falsa para interferir en la vigilancia digital y en la recolección de datos”, definen Finn Brunton y Helen Nissenbaum en su obra canónica Obfuscation. A User’s Guide for Privacy and Protest (MIT Press, 2015). Un reciente estudio elaborado por investigadores de la Northwestern University (Illinois) distingue entre tres formas de confundir a los algoritmos: con huelgas de datos, intoxicar los datos y aportando datos a la competencia.

 

1. Huelga de datos

La primera medida para erosionar el poder del capitalismo de la vigilancia es abstenerse de generar datos o borrar los que se hayan aportado. Esto se consigue eliminando las cuentas de plataformas que no se consideren imprescindibles o instalando herramientas de privacidad.

Los investigadores de la Northwestern University citan como ejemplo los boicots a Facebook promovidas en EE UU por asociaciones en defensa de los derechos civiles o a Uber cuando se denunciaron casos de acoso sexual dentro de la compañía.

 

2. Datos intoxicados

Esta segunda modalidad de ofuscación consiste en aportar de forma consciente datos sin sentido, que confundan a quien los recoge. La forma más sencilla de hacerlo es mintiendo. Por ejemplo, dando me gusta a canciones que en realidad odias en un reproductor de música. O inventando una dirección de correo electrónico cada vez que se nos exige dar uno para poder acceder a una web.

Otra vías más compleja consiste en deslumbrar al algoritmo: mandarle una gran cantidad de datos, todos ellos falsos, para que el perfil que construya sobre nosotros sea todavía más impreciso. Hay extensiones para navegadores como AdNauseam que hacen ese trabajo por nosotros. Da clics de forma automática e imperceptible para el usuario en todos los anuncios que se nos muestran cuando navegamos. El objetivo es que Google Ads no consiga procesar toda esa información, que además será errónea. Otra opción es usar TrackMeNot, que lanza búsquedas constantes y aleatorias en Google, de manera que nuestras auténticas preferencias quedan diluidas.

Un grupo de adolescentes estadounidenses dio el año pasado con una ingeniosa forma de volver loco a Instagram. Decidieron compartir una sola cuenta en la red social. Cada vez que alguien del grupo quería entrar solo tenía que pedirle a quien estuviese conectado que reiniciase la sesión. Tras esa petición, la compañía envía automáticamente una contraseña al dispositivo desde el que se solicita. El compinche solo tiene que compartir esa clave con quien quiera incorporarse. El resultado: el algoritmo mostraba fotos de Kobe Bryant, de recetas de repostería, de coches… Nada que ver con las preferencias de ninguno de ellos.

 

3. Alimentar a la competencia

La tercera vía para engañar a los algoritmos consiste en aportar de forma consciente datos al competidor de la plataforma contra la que se quiera protestar. Por ejemplo, subir las fotos que se tengan en Facebook en Tumblr o usar el buscador DuckDuckGo en vez de Google. El objetivo es fomentar la competencia entre plataformas.

Las consecuencias de estas acciones pueden tener efectos en el espacio físico. En verano de 2019, los conductores de Uber y Lyft de Washington se pusieron de acuerdo para subir las tarifas de los trayectos, lo que afecta a su retribución. El mecanismo: apagar simultáneamente las aplicaciones durante unos minutos, de manera que el algoritmo crea que hay pocos conductores y suba así el precio de las carreras, y volverlas a encender luego.



Fuente: El País

Cómo mejorar la calidad de tus videollamadas y qué aplicaciones usar

La pandemia de coronavirus no sólo ha hecho aumentar áreas como el teletrabajo, sino también ha obligado al uso masivo de aplicaciones que hasta ahora y salvo por casos puntuales, pocos le daban un uso real: las videollamadas. 

 
 


De acuerdo a los datos de SensorTower, de todos los tipos de aplicaciones en las distintas tiendas de descarga, esta semana las plataformas de videollamada llevan la delantera, con apps como Zoom, Houseparty y Microsoft Teams por el lado de Google Play, repitiéndose en la App Store de Apple pero sumando a Google Hangouts.

Este mismo interés queda reflejado en las búsquedas en Google Trends en Chile, que han ido en aumento desde hace una semana, cuando comenzaron las primeras cuarentenas. Así, es posible ver términos de búsqueda como “Skype”, “WhatsApp”, “Facebook Messenger”, “Houseparty” y “juegos por videollamada con amigos”, entre otros, con las regiones del Bío Bío, Magallanes, Araucanía, Los Ríos y Metropolitana como los sitios con más búsquedas.

Ante este nuevo escenario, las operadoras ya han sufrido en parte el aumento de la demanda. Expertos afirman que el tráfico se ha incrementado en al menos un 30% la última semana, algo que lo reafirma el presidente ejecutivo de Atelmo (Asociación de Empresas de Telecomunicaciones), Alfie Ulloa, quien señaló que en comparación con enero, la red ya registra un aumento de tráfico cercano al 25%, y podría llegar al 50% en las próximas semanas.

Pero el auge por las videollamadas no es sólo por trabajo u ocio, a veces es la última opción. Así ocurrió en Italia, donde se están utilizando tabletas para que personas a punto de fallecer por coronavirus se despidan de sus seres queridos.

 

Más audio que video

¿Por qué la experiencia tras una videollamada no es lo que esperamos? Antes de conocer algunas aplicaciones y consejos, quizá sea bueno saber la gran complejidad tras este proceso para entenderlo a cabalidad.

Christian Oberli, académico de ingeniería eléctrica UC, explica que “tanto el procesamiento de imágenes de video cuando uno se graba por una webcam, como producir un streaming de video, requiere procesamiento en la persona que lo emite y quien lo recibe”.

"Cuando uno ve a alguien en pantalla, lo que se ve es una secuencia de cuadros (o fotos) por segundo. Entre una y otra foto la diferencia es muy poca, el fondo de la imagen es igual y existe mucha redundancia de información, ya que de una u otra foto 'se repite'"

“Lo que interesa es procesar esa secuencia de cuadros para ojalá reducir esa redundancia al mínimo posible y transmitir la información una vez y no en cada cuadro de nuevo: es la primera clave para entender el problema del ancho de banda”, afirma.

El experto señala que por lo general, cuando la calidad es mala, es porque falta ancho de banda, lo que explica el “pixelado” en la imagen. Y cuando se interrumpe un video, es porque no alcanzan a llegar los cuadros de un lado a otro.

“Cuando se comprimen los cuadros, este procesamiento busca reducir el ancho de banda y la tasa de datos del streaming perdiendo la menor calidad posible. Hay un balance entre la capacidad de cómputo de un computador, tableta o smartphone para realizar esta compresión, que busca entregar un streaming de alta calidad con poco ancho de banda”, sostiene.

El problema es que si tenemos un computador o dispositivo móvil de última generación, la capacidad de producir una imagen de alta resolución es mucho mayor que si tenemos una tableta antigua.

"Internet en sus fundamentos técnicos fue concebida como 'esfuerzo' y no como garantía de servicio. Vale decir, la forma en que se propaga el tráfico y se transmite por la red siempre busca con el mejor esfuerzo llegar pronto, y que toda la información llegue completa y correcta", puntualiza Oberli.

“Pero no hay garantía que la información llegue dentro de un tiempo determinado cuando se trata de comunicaciones por streaming. Allí, no hay garantía que los datos lleguen completos, como sí ocurre con los correos electrónicos”.

Lo que finalmente buscamos, según el académico, es que más que video de buena calidad, sea un audio de buena calidad. Esto es, sin el temido “lag” (tiempo que transcurre en que se realiza una acción como hablar, hasta que la otra persona lo escucha), tan molesto en las partidas de videojuegos en línea.

 

Cuello de botella

Pero supongamos que tenemos una buena conexión hogareña y un dispositivo con cámara suficiente como para transmitir. Ahora nos enfrentamos a la enorme carretera de información que es internet.

“En la medida que el streaming de video se propaga desde el terminal de origen a través de wi-fi o conexión banda ancha domiciliaria, pasa por la operadora y llega a una fibra óptica, tenemos otro inconveniente. Puede que la conferencia sea fuera de Chile y deba transitar por un enlace internacional, y si es con Europa, siempre pasará por EE.UU.. Vale decir, antes de llegar a su destino en milisegundos, pueden haber muchos cuellos de botella”, asevera el experto de la UC.

“Puede ser una buena conexión wi-fi local, pero el cuello de botella puede estar en muchos lados. Quizá la demanda sea muy alta y en nuestro camino nos encontremos con múltiples cuellos de botella. No todo es controlable por el usuario”, asegura.

 

¿Qué hacer?

Claudio Valencia, académico del departamento de ingeniería eléctrica de la Universidad de Santiago, añade que “todo depende del ancho de banda de las distintas aplicaciones, ya sea si son de alta resolución o no. Hay algunas aplicaciones que pueden ser configuradas para estos efectos, buscando que la calidad mejore”.

Además, en cuanto al punto de vista de la memoria del computador, el académico afirma que lo mejor sería tener 4 u 8 GB de RAM, pero lo importante, más que el dispositivo, es una buena velocidad de internet.

Ambos expertos señalan que técnicamente, la idea es que si nos conectamos por wi-fi, intentar que los demás usuarios conectados no utilicen el ancho de banda en aplicaciones que así lo demandan, como YouTube o Netflix, o derechamente instalarnos cerca de la antena. La otra opción es conectarse con el cable, pero no todos los computadores poseen una entrada directa.

Además, hay que considerar el horario en que queremos realizar nuestra videoconferencia, ya que las curvas de demanda son muy fluctuantes durante el día. Por ello, la recomendación de los expertos es llamar tarde en la noche, ya que desde la mañana se utiliza en la oficina, o en la tarde por Netflix o TV por internet.

En cuanto a las aplicaciones, los expertos recomiendan a Zoom, Google Meet, WhatsApp o Skype, siendo Webex una alternativa interesante debido a su privacidad. Muchas tienen “gestionadores” propios que priorizan en la red e tráfico de videoconferencias, y cada una tiene sus propios servidores dedicados para este objetivo.


Aplicaciones

Dejando fuera a Facebook Messenger, WhatsApp y Telegram que también nos sirven para este propósito (su función más que nada es ser un sistema de mensajería), también existen varias alternativas, cada una con sus propias características.

 

Zoom

Daniel Halper, académico y director del centro de investigación de Tren Digital UC, cuenta que "esta aplicación permite varias cosas, como realizar video conferencia de múltiples personas, interrumpir para poder opinar y podemos silenciar el audio o imagen a los demás. Además, podemos grabar la sesión y no sólo graba lo que el otro dice, sino que se puede grabar un ecosistema, un diálogo. Reconoce cuando uno habla, tiene buena imagen y es sumamente buena y útil, pero hay que tener ojo con que el ancho de la banda sea suficiente, o mejor no utilizarla.

El programa soporta hasta 100 personas conectadas al mismo tiempo, pudiendo compartir archivos. Posee una opción donde levantamos virtualmente la mano para pedir la palabra, así como votar y hacer preguntas y respuestas. Tiene un sistema de suscripción de 15 dólares mensuales o es gratis por 40 minutos. Disponible en iOS, Android y escritorio.

 

Houseparty

También es una de las más populares estos días. Podemos chatear, hacer videollamadas o mensajes de videos, pero su gran atractivo tiene que ver con los juegos, como trivia, dibujos y adivinanzas o palabras. Pueden conectarse hasta 8 personas, disponible en iOS, Android, MacOS y Chrome.

 

Facetime

Aplicación nativa para usuarios de Apple, que permite hacer llamadas o videollamadas de hasta 32 personas.

 

Skype

Una de las más antiguas y utilizadas, con 40 millones de personas. En las últimas semanas registró un crecimiento del 70% mensual, mientras que los minutos de llamadas se incrementaron 220%. Su última novedad es Meet Now, una nueva funcionalidad que permite crear reuniones en video de manera gratuita, sin registrarse ni descargar la aplicación y en apenas tres clicks. Además, podemos chatear, compartir archivos, enviar emojis, localizar contactos y hacer llamadas grupales de hasta 50 personas. También tiene un versión de pago. Disponible para iOS, Android, PC y Mac.

 

Rave

No es precisamente una app de videollamadas, pero vale la pena. Rave es una aplicación que nos permite ver contenido audiovisual al mismo tiempo con nuestros amigos, pudiendo comentarlo por chat o audio. La idea es emular la experiencia de tener a alguien al lado para comentar lo que estamos viendo, con cuatro opciones: público (cualquiera puede hablar), amigos (con invitaciones a una lista de contactos), gente cercana (localización, como tus vecinos), o privado (el más recomendado, para hablar sólo con quien deseemos). Gratuita para iOS y Android, incluso con una versión para dispositivos de realidad virtual.

 

Netflix Party

Tal como su nombre lo indica, nos permite crear una reunión con amigos y ver alguna película sin estar realmente allí de forma física. Sincroniza la reproducción para que todos visualicemos el contenido al mismo tiempo, empleando el navegador Chrome y el sitio en línea de Netflix. Cuenta con un millón de usuarios.

 

Google Duo, Meet y Hangouts

Google Duo es muy simple. Sólo basta con nuestro número de teléfono (como WhatsApp) y tendremos opciones como ajustes y videollamadas. Para iniciar la videollamada sólo debemos pulsar el botón, y aparecerá una nueva pantalla con los contactos en la aplicación. Posee un modo “toc toc” en el que vemos a la persona que nos está llamando, con lo que podremos declinar o no tomar la llamada si no queremos.

Google Meet en tanto, es la apuesta de la empresa para el segmento corporativo. Una especie de “Hangouts premium” parte de la G Suite, donde podemos iniciar reuniones desde un navegador, un teléfono móvil, un evento de Google Calendar o Outlook que incluya un enlace a una videollamada.

Con Hangouts se diferencian entre otros, en el precio y número de participantes. En Hangouts podemos tener 25 personas en el modo profesional, y 10 en versión gratuita. En Meet pueden ser entre 100, 150 o 200 personas, de acuerdo a necesidades como una conferencia, reunión de oficina, o si queremos dar una clase a nuestros alumnos. Todo depende del precio que deseemos pagar, hasta 25 dólares mensuales. Todas están disponibles para múltiples plataformas.



Fuente: La Tercera