martes, 11 de mayo de 2021

La transformación de las telecomunicaciones: eje de la productividad

El 2020 marcó un antes y un después en temas como educación, economía, salud, tecnología, y por supuesto, telecomunicaciones. Y es que en lo que respecta a este último, la aparición del covid-19 obligó a las compañías que aún no eran parte de una transformación digital y que en ese momento continuaban manejando su información en medios físicos y sin respaldo, a implementar herramientas que les permitieran ahorrar tiempo, mejorar el servicio al cliente, aumentar la productividad y dejar a un lado las líneas de trabajo tradicionales.

 

net2phone

 

En medio de ese contexto, el tomar la decisión de actualizar la tecnología y las telecomunicaciones se relacionó con la búsqueda de la eficiencia de los empleados y el apoyarse en una entidad que prestara servicios de comunicaciones unificadas, sin la necesidad de invertir grandes sumas de dinero.

Para lo anterior, nació net2phone, una multinacional que pertenece al grupo IDT Corporation y que desde hace aproximadamente cuatro años llegó al país para invertir en innovación y acompañar a las empresas en su crecimiento. net2phone tiene la misión de impulsar el éxito de los negocios a través de una comunicación más inteligente y ofrecer servicios que se adapten a cualquier lugar y requerimiento.

“Nuestra principal característica es brindar una solución de telefonía avanzada que no requiere inversión en infraestructura porque es suficiente con los teléfonos que entregamos sin cargo por la cantidad de extensiones que el cliente necesite. A través de ellos, las compañías tendrán disponibles todas las funcionalidades de nuestra plataforma, como por ejemplo, el mensaje de bienvenida, derivar, grabar o transferir una llamada, un portal donde el administrador de la cuenta podrá ver todo el detalle del uso de la organización, y lo más importante, la posibilidad de que cada usuario pueda utilizar la telefonía por medio de nuestra aplicación en su móvil o computador, realizando o recibiendo llamadas desde donde se encuentre”, afirma Fabio Szuldiner, Sales Director de net2phone para Colombia.

Dicho servicio, conocido como central telefónica en la nube, hace uso de internet para almacenar y administrar una solución de PBX virtual, eliminando la necesidad de equipos, mantenimiento y estructura física y brindando actualizaciones sin costo y funciones de central telefónica de última generación, ocasionando que las organizaciones que optaron por el cambio, estén un paso adelante de la competencia en materia de productividad.

“El hecho de que nuestra solución permita a los empleados seguir realizando sus tareas desde sus hogares sin perder la productividad, hace que estemos adelantados respecto al resto. Cuando comenzó esta pandemia, nuestros clientes ya tenían un problema solucionado y era poder seguir en contacto con todos sus colaboradores, proveedores y clientes, sin tener que desplazarse a sus oficinas para lograrlo. La empresa que no contó con nuestra solución tuvo que salir a buscarla porque perder hoy una llamada es perder una venta y todos sabemos lo que esto significa”, continúa Szuldiner.


Un compromiso con el país

La labor que desempeña net2phone en Colombia indiscutiblemente se ha visto reflejada en cómo su gestión ha transformado la operación de las empresas que han permitido su llegada al estar atentos a toda oportunidad de negocio, razones que actualmente impulsan a net2phone a seguir expandiéndose por todo el territorio nacional.


“Contamos con más de 400 agentes distribuidores autorizados y nuestro equipo comercial los acompaña en todo momento. Diariamente estamos en contactos con ellos para conocer y satisfacer la necesidad de los clientes porque cada uno de los proyectos se elabora en profundidad. Continuaremos con nuestro crecimiento global, regional y local, puntualmente en Colombia”, finaliza Szuldiner.

Si desea más información ingrese a https://net2phone.co/



Fuente: Portafolio

El hombre que intenta salvar al mundo de la inteligencia artificial

Lograr el éxito en la creación de la inteligencia artificial (IA) sería el mayor evento en la historia humana. Tanto si es por la máxima potencialización de sus beneficios como de los riesgos que puede conllevar su uso. Por un lado, se podría lograr erradicar las guerras, las enfermedades y la pobreza. Y por otro, se podría usar para crear máquinas asesinas y autónomas que puedan elegir sus propios objetivos, incrementar el desempleo hasta niveles inimaginables y, por lo tanto, aumentar la pobreza y generar más guerras y caos, según han advertido grandes científicos.

El investigador Max Tegmark llama a usar estas tecnologías para generar cambios positivos.
Foto:
iStock

 

Es difícil predecir cuál de los dos caminos seguirá el transcurrir del futuro o si serán ambos. Desafortunadamente, y esto se deduce por aprendizaje de la historia, “lo más probable es que el escenario sea este último, a menos que se logre aprender a evitar los riesgos. Lo más importante es que estamos a tiempo”, señalaron científicos como Stephen Hawking, entre otros.

Estas predicciones pueden parecer de ciencia ficción; sin embargo, primero, la IA ya existe; segundo, está presente en la cotidianidad de gran parte de la humanidad; tercero, se están tomando decisiones sobre su funcionamiento; cuarto, cada vez está evolucionando más, y quinto, hay alarmas sobre su uso negativo.

 

La IA que funciona hoy en día se conoce como IA estrecha o IA débil, ya que está diseñada para realizar una tarea en específico, por ejemplo, solo reconocimiento facial o búsquedas en internet o solo conducir un automóvil. Sin embargo, el objetivo a largo plazo de muchos investigadores es crear IA general o IA fuerte. Para que se entienda la magnitud de su potencialidad: si bien la IA estrecha ya puede superar a los humanos en algunas tareas específicas como jugar al ajedrez o resolver ecuaciones, la IA fuerte superaría a los humanos en casi todas las tareas cognitivas.

A largo plazo, una pregunta importante es qué sucederá si la búsqueda de una IA fuerte tiene éxito y un sistema de IA se vuelve mejor que los humanos en todas las tareas cognitivas. Esto no es algo nuevo, ya se había advertido.

El matemático I. J. Good, quien trabajó durante la Segunda Guerra Mundial descifrando los códigos secretos de los alemanes y que en 1965 escribió tratados como ‘Especulaciones sobre la primera máquina ultrainteligente’ y ‘La lógica del hombre y la máquina’, aseguró: “Deje que una máquina ultrainteligente se defina como una máquina que puede superar con creces todas las actividades intelectuales de cualquier hombre, por inteligente que sea. Dado que el diseño de máquinas es una de estas actividades intelectuales, una máquina ultrainteligente podría diseñar máquinas aún mejores; indudablemente habría una ‘explosión de inteligencia’, y la inteligencia del hombre quedaría muy atrás. Así, la primera máquina ultrainteligente es el último invento que el hombre necesita hacer”.

La mayoría de los investigadores coinciden en decir que están de acuerdo en que es poco probable que una IA superinteligente muestre emociones humanas como el amor o el odio, y que no hay razón para esperar que la IA se vuelva intencionalmente benevolente o malévola. En cambio, al considerar cómo la IA podría convertirse en un riesgo, los expertos piensan dos escenarios más probables: que sea programada para hacer algo devastador o que sea programada para hacer algo beneficioso, pero desarrolle un método destructivo para lograr su objetivo.

“Entonces, frente a posibles futuros de beneficios y riesgos incalculables, los expertos seguramente están haciendo todo lo posible para garantizar el mejor resultado, ¿verdad? Incorrecto. (...) Aunque estamos enfrentando potencialmente lo mejor o lo peor que le ha pasado a la humanidad, se dedica poca investigación seria a estos temas”, advirtieron en una carta publicada en el año 2014 no cuatro ‘conspirólogos’, sino cuatro grandes científicos, empezando por Stephen Hawking, Stuart Russell (profesor de Ciencias de la Computación en Berkeley y coautor de ‘Inteligencia artificial: un enfoque moderno’), Frank Wilczek (profesor de Física en el MIT y premio Nobel 2004 por su trabajo en la fuerza nuclear fuerte).

Y otro personaje más, Max Tegmark, profesor de Física e Investigación de IA en el MIT, uno de los más importantes defensores y promotores del uso positivo de la tecnología como presidente del Future of Life Institute, y uno de los pocos investigadores sobre el buen uso de la IA. Autor de más de 250 publicaciones, así como de varios ‘best sellers’. En la carta que él también firmó decía: “Todos nosotros, no solo los científicos, industriales y generales, debemos preguntarnos qué podemos hacer ahora para mejorar las posibilidades de obtener los beneficios y evitar los riesgos”. EL TIEMPO, junto con otros periodistas, habló con Tegmark en Doha (Catar), durante el evento Wise.


¿Qué es lo que más teme que pueda pasar con la IA?

No hay límite con lo que pueda pasar si optimizamos las máquinas y estas sean capaces de superarnos. Pero imaginen por un momento la lista de sus líderes favoritos en el mundo, imaginen que tienen el control sobre la IA y la pueden impulsar en todo el planeta. ¿Cómo se sentiría sobre eso? Entonces, es mucho peor si esa persona que puede controlar el mundo con IA es un dictador y no el líder que ustedes se imaginan. Hemos aprendido con la historia las cosas horribles que pasan si la gente se rehúsa a las órdenes de ese tipo de gente, entonces imagínese si los seguidores son máquinas que son completamente obedientes...


Usted dice que debemos pensar no en qué va a pasar con la IA, sino en qué queremos que pase...

No debemos pensar en qué pasará, sino que debemos empezar preguntando qué es lo que queremos que pase. Este futuro no está escrito. Depende mucho de nosotros cómo será. Y podemos compartir una visión positiva. Sin embargo, suele pasar lo opuesto. Me gusta comparar con la manera como la gente piensa individualmente sobre su futuro. Por ejemplo, vamos al cine, vemos ciencia ficción y el futuro siempre es distópico. Si pasas tu vida personal solo haciendo la lista de todas las enfermedades que podrías tener, o todas las cosas malas que te podrían pasar, te conviertes en un paranoico hipocondriaco, no es la mejor estrategia de vida. Y yo siento que tenemos que escapar de esto como especie, deberíamos tener una visión más optimista sobre el futuro.


Difícil tener una visión optimista revisando la historia de la humanidad...

Tenemos el potencial con la IA para amplificar la inteligencia humana resolviendo todos los problemas en los que estamos estancados. Podemos pensar que el cáncer es incurable; sin embargo, es pura mentira. La verdad es que sí es curable, lo que pasa es que aún no tenemos la inteligencia suficiente para curarlo. Sería bueno que por medio de la inteligencia artificial pudiéramos resolver estos problemas que no logramos solucionar hoy: como la pobreza, los problemas del clima... Son casi que ilimitadas las oportunidades; si tenemos gente enfocada en colaborar para encontrar soluciones, las encontraremos. Sin embargo, vamos en la dirección opuesta, lo que está pasando es que está incrementando el desempleo, aumentando la inequidad, y en muchos países, los pobres se están volviendo más pobres.


La tecnología avanza más rápido que las leyes... La IA ya está acá, pero aún no se legisla. ¿Hay forma de anticiparnos?

Es un problema muy grave. Toma mucho tiempo crear nueva legislación, y para cuando está ya es muy tarde porque la tecnología ya habrá evolucionado. La clave está en crear una línea moral que rechace el uso negativo de la tecnología. Por ejemplo, si las armas biológicas hoy no fueran ilegales, la gente igual tiene claro que son asquerosas. Es como si le ofrecieran trabajo a alguien en una página web de pornografía infantil. Si la gente piensa que es asqueroso y que además desestabiliza la democracia, incluso si fuera legal, en la práctica habría formas de detener su uso.

 

Aparte del escenario apocalíptico, preocupa el tema laboral. ¿Qué profesiones son las que van a desaparecer?

Sí, algunas carreras desaparecerán, trabajos que son repetitivos y que no involucran contacto con otros humanos. Pero lo que es mucho más importante es que en casi todos los trabajos desaparecerán algunas funciones, y eso significa que en cualquier trabajo en el que quiera estar tendrá que aprender qué está pasando con la IA. De ahí que se debe empezar a usar estas herramientas para ser más productivo.



Entonces, las máquinas reemplazarán a los humanos en casi todo...

Entonces, ¿queremos nosotros que cada vez los humanos trabajen menos y estén sentados tomando margaritas y los niveles de desempleo sean mayores y haya más hambre? Creo que tiene más sentido para los gobiernos y las empresas generar empleos en los que la gente sea feliz. Los trabajos no solo nos dan dinero, nos dan un propósito, nos dan amigos. Una sociedad más feliz es en la que tengamos humanos haciendo las cosas que disfrutan hacer.

Lograr el éxito en la creación de la inteligencia artificial (IA) sería el mayor evento en la historia humana. Tanto si es por la máxima potencialización de sus beneficios como de los riesgos que puede conllevar su uso. Por un lado, se podría lograr erradicar las guerras, las enfermedades y la pobreza. Y por otro, se podría usar para crear máquinas asesinas y autónomas que puedan elegir sus propios objetivos, incrementar el desempleo hasta niveles inimaginables y, por lo tanto, aumentar la pobreza y generar más guerras y caos, según han advertido grandes científicos.

Es difícil predecir cuál de los dos caminos seguirá el transcurrir del futuro o si serán ambos. Desafortunadamente, y esto se deduce por aprendizaje de la historia, “lo más probable es que el escenario sea este último, a menos que se logre aprender a evitar los riesgos. Lo más importante es que estamos a tiempo”, señalaron científicos como Stephen Hawking, entre otros.

Estas predicciones pueden parecer de ciencia ficción; sin embargo, primero, la IA ya existe; segundo, está presente en la cotidianidad de gran parte de la humanidad; tercero, se están tomando decisiones sobre su funcionamiento; cuarto, cada vez está evolucionando más, y quinto, hay alarmas sobre su uso negativo.

La IA que funciona hoy en día se conoce como IA estrecha o IA débil, ya que está diseñada para realizar una tarea en específico, por ejemplo, solo reconocimiento facial o búsquedas en internet o solo conducir un automóvil. Sin embargo, el objetivo a largo plazo de muchos investigadores es crear IA general o IA fuerte. Para que se entienda la magnitud de su potencialidad: si bien la IA estrecha ya puede superar a los humanos en algunas tareas específicas como jugar al ajedrez o resolver ecuaciones, la IA fuerte superaría a los humanos en casi todas las tareas cognitivas.

A largo plazo, una pregunta importante es qué sucederá si la búsqueda de una IA fuerte tiene éxito y un sistema de IA se vuelve mejor que los humanos en todas las tareas cognitivas. Esto no es algo nuevo, ya se había advertido.


El matemático I. J. Good, quien trabajó durante la Segunda Guerra Mundial descifrando los códigos secretos de los alemanes y que en 1965 escribió tratados como ‘Especulaciones sobre la primera máquina ultrainteligente’ y ‘La lógica del hombre y la máquina’, aseguró: “Deje que una máquina ultrainteligente se defina como una máquina que puede superar con creces todas las actividades intelectuales de cualquier hombre, por inteligente que sea. Dado que el diseño de máquinas es una de estas actividades intelectuales, una máquina ultrainteligente podría diseñar máquinas aún mejores; indudablemente habría una ‘explosión de inteligencia’, y la inteligencia del hombre quedaría muy atrás. Así, la primera máquina ultrainteligente es el último invento que el hombre necesita hacer”.

La mayoría de los investigadores coinciden en decir que están de acuerdo en que es poco probable que una IA superinteligente muestre emociones humanas como el amor o el odio, y que no hay razón para esperar que la IA se vuelva intencionalmente benevolente o malévola. En cambio, al considerar cómo la IA podría convertirse en un riesgo, los expertos piensan dos escenarios más probables: que sea programada para hacer algo devastador o que sea programada para hacer algo beneficioso, pero desarrolle un método destructivo para lograr su objetivo.

“Entonces, frente a posibles futuros de beneficios y riesgos incalculables, los expertos seguramente están haciendo todo lo posible para garantizar el mejor resultado, ¿verdad? Incorrecto. (...) Aunque estamos enfrentando potencialmente lo mejor o lo peor que le ha pasado a la humanidad, se dedica poca investigación seria a estos temas”, advirtieron en una carta publicada en el año 2014 no cuatro ‘conspirólogos’, sino cuatro grandes científicos, empezando por Stephen Hawking, Stuart Russell (profesor de Ciencias de la Computación en Berkeley y coautor de ‘Inteligencia artificial: un enfoque moderno’), Frank Wilczek (profesor de Física en el MIT y premio Nobel 2004 por su trabajo en la fuerza nuclear fuerte).

Y otro personaje más, Max Tegmark, profesor de Física e Investigación de IA en el MIT, uno de los más importantes defensores y promotores del uso positivo de la tecnología como presidente del Future of Life Institute, y uno de los pocos investigadores sobre el buen uso de la IA. Autor de más de 250 publicaciones, así como de varios ‘best sellers’. En la carta que él también firmó decía: “Todos nosotros, no solo los científicos, industriales y generales, debemos preguntarnos qué podemos hacer ahora para mejorar las posibilidades de obtener los beneficios y evitar los riesgos”. EL TIEMPO, junto con otros periodistas, habló con Tegmark en Doha (Catar), durante el evento Wise.

 

¿Qué es lo que más teme que pueda pasar con la IA?


No hay límite con lo que pueda pasar si optimizamos las máquinas y estas sean capaces de superarnos. Pero imaginen por un momento la lista de sus líderes favoritos en el mundo, imaginen que tienen el control sobre la IA y la pueden impulsar en todo el planeta. ¿Cómo se sentiría sobre eso? Entonces, es mucho peor si esa persona que puede controlar el mundo con IA es un dictador y no el líder que ustedes se imaginan. Hemos aprendido con la historia las cosas horribles que pasan si la gente se rehúsa a las órdenes de ese tipo de gente, entonces imagínese si los seguidores son máquinas que son completamente obedientes...


Usted dice que debemos pensar no en qué va a pasar con la IA, sino en qué queremos que pase...

No debemos pensar en qué pasará, sino que debemos empezar preguntando qué es lo que queremos que pase. Este futuro no está escrito. Depende mucho de nosotros cómo será. Y podemos compartir una visión positiva. Sin embargo, suele pasar lo opuesto. Me gusta comparar con la manera como la gente piensa individualmente sobre su futuro. Por ejemplo, vamos al cine, vemos ciencia ficción y el futuro siempre es distópico. Si pasas tu vida personal solo haciendo la lista de todas las enfermedades que podrías tener, o todas las cosas malas que te podrían pasar, te conviertes en un paranoico hipocondriaco, no es la mejor estrategia de vida. Y yo siento que tenemos que escapar de esto como especie, deberíamos tener una visión más optimista sobre el futuro.


Difícil tener una visión optimista revisando la historia de la humanidad...

Tenemos el potencial con la IA para amplificar la inteligencia humana resolviendo todos los problemas en los que estamos estancados. Podemos pensar que el cáncer es incurable; sin embargo, es pura mentira. La verdad es que sí es curable, lo que pasa es que aún no tenemos la inteligencia suficiente para curarlo. Sería bueno que por medio de la inteligencia artificial pudiéramos resolver estos problemas que no logramos solucionar hoy: como la pobreza, los problemas del clima... Son casi que ilimitadas las oportunidades; si tenemos gente enfocada en colaborar para encontrar soluciones, las encontraremos. Sin embargo, vamos en la dirección opuesta, lo que está pasando es que está incrementando el desempleo, aumentando la inequidad, y en muchos países, los pobres se están volviendo más pobres.

Tenemos el potencial con la IA para amplificar la inteligencia humana resolviendo todos los problemas en los que estamos estancados.

La tecnología avanza más rápido que las leyes... La IA ya está acá, pero aún no se legisla. ¿Hay forma de anticiparnos?


Es un problema muy grave. Toma mucho tiempo crear nueva legislación, y para cuando está ya es muy tarde porque la tecnología ya habrá evolucionado. La clave está en crear una línea moral que rechace el uso negativo de la tecnología. Por ejemplo, si las armas biológicas hoy no fueran ilegales, la gente igual tiene claro que son asquerosas. Es como si le ofrecieran trabajo a alguien en una página web de pornografía infantil. Si la gente piensa que es asqueroso y que además desestabiliza la democracia, incluso si fuera legal, en la práctica habría formas de detener su uso.


Aparte del escenario apocalíptico, preocupa el tema laboral. ¿Qué profesiones son las que van a desaparecer?

Sí, algunas carreras desaparecerán, trabajos que son repetitivos y que no involucran contacto con otros humanos. Pero lo que es mucho más importante es que en casi todos los trabajos desaparecerán algunas funciones, y eso significa que en cualquier trabajo en el que quiera estar tendrá que aprender qué está pasando con la IA. De ahí que se debe empezar a usar estas herramientas para ser más productivo.


Entonces, las máquinas reemplazarán a los humanos en casi todo...

Si la inteligencia artificial sigue progresando, va a hacer los trabajos más económicos, entonces, ¿queremos nosotros que cada vez los humanos trabajen menos y estén sentados tomando margaritas y los niveles de desempleo sean mayores y haya más hambre? Creo que tiene más sentido para los gobiernos y las empresas generar empleos en los que la gente sea feliz. Los trabajos no solo nos dan dinero, nos dan un propósito, nos dan amigos. Una sociedad más feliz es en la que tengamos humanos haciendo las cosas que disfrutan hacer.


¿Cuál es el rol de la educación en esta transformación?

La IA puede hacer de la educación algo mejor. Hay dos vertientes: IA para la educación, cómo transformarla para que sea mejor, y la segunda es cómo educar a la gente para que florezca en un mundo donde reine la IA. Cuando yo fui a la escuela, la mayoría de lo que me enseñaron era inútil, quizá era útil para el mundo de 50 años atrás. Creo que hay muchas formas de hacer la educación más útil, más individual, pero también pienso que debemos ser cuidadosos en pensar que las tecnologías son una nueva religión y asumir que se puede, por ejemplo, reemplazar a los profesores por máquinas que lo harán mejor. Necesitamos encontrar el balance, pero hay muchas oportunidades. La creatividad es fundamental.



Fuente: El Tiempo
SIMÓN GRANJA MATIAS

Opinión: El mantenimiento de los centros de datos en la pospandemia

La reactivación económica requerirá de mayores y mejores servicios de almacenamiento y procesamiento que respondan a los nuevos retos del mercado.



Una de las principales conclusiones que deben sacar las organizaciones después de asistir durante meses al teletrabajo, el aprendizaje a distancia, la telesalud y otros cambios digitales que se aceleraron debido a la pandemia es que la transformación digital no es una tendencia pasajera la cual no puede suceder con el adecuado mantenimiento preventivo.

 

El centro de datos: del lujo a la necesidad

Me he dado cuenta que durante este tiempo, muchas empresas han tenido que hacer la transición repentina en pocos meses y, como mínimo, han tenido que mejorar sus herramientas tecnológicas y ampliar su software.

Otras, se dieron cuenta de que el centro de datos no puede ser descuidado, porque es allí, precisamente, en la base de toda su infraestructura de TI, en donde está sucediendo lo más decisivo para sus negocios.

Un tercer grupo concluyó que los data center no son un lujo, sino que cualquier inversión que se haga en éstos es un dólar más a favor del desarrollo y el posicionamiento de la compañía en el mercado.

Independientemente del grupo en el que se encuentre su centro de datos, es esencial considerar el mantenimiento como un comportamiento que debe formar parte de la cultura tecnológica.

El auge de la transformación digital en el comercio electrónico, por ejemplo, que ya estaba en auge en América Latina, es poco probable que vuelva a los niveles prepandémicos. Estas tendencias han llegado para quedarse, y posiblemente sigan creciendo, y las empresas deben estar preparadas para apoyar su infraestructura crítica.

Según un estudio global de Mastercard realizado en 15 mercados, incluyendo varios países de América Latina, los consumidores están dando cada vez la espalda al dinero en efectivo y optan por experiencias de pagos digitales y pagos sin contacto, y no piensan dar marcha atrás.

El estudio de Mastercard informa que desde que comenzó la pandemia, en América Latina, dos tercios de los encuestados afirman que están usando menos efectivo o que no lo utilizan en absoluto. Unl 53% de los brasileños y un 41% de los mexicanos y colombianos indican que tienen previsto usar menos efectivo.

Cuando se les preguntó sobre qué cambios creen que serán permanentes, el 85% de los colombianos mencionaron los pagos sin contacto, junto con el 69% de los mexicanos y el 63% de los brasileños.

 

Entra en juego el mantenimiento preventivo del centro de datos

Teniendo en cuenta estas cifras, las organizaciones deben entender que el mantenimiento preventivo de los centros de datos es vital para sostener su negocio y, sobre todo, de la economía del país.

Para empezar, el mantenimiento preventivo ayuda a aumentar el rendimiento de los equipos térmicos o de gestión de la energía y permite identificar problemas potencialmente costosos. El mantenimiento preventivo no es un lujo; es una necesidad para un centro de datos saludable y un negocio rentable.

Nuestras recomendaciones al respecto son:

  • Llevar a cabo la supervisión del funcionamiento de los principales componentes del sistema, incluidos los filtros, los ventiladores, los condensadores, las bombas, los humidificadores y los conductos de refrigerante. Realice las sustituciones de acuerdo con la recomendación de fin de ciclo de vida.

  • Realice comprobaciones de limpieza que garanticen que las zonas de filtración, los ventiladores y los humidificadores están libres de residuos, suciedad y obstrucciones.

  • Compruebe los sistemas eléctricos, incluidos los fusibles, las conexiones eléctricas y los contactos relacionados con el sistema de gestión térmica.

  • Garantizar que todas las funciones y la configuración funcionen correctamente mediante sólidos programas preventivos y predictivos.



Fuente: Diario TI

Sorprendentes tecnologías que salían en películas y hoy son realidad

Aunque las películas de ciencia ficción están basadas en relatos imaginarios y presentan escenarios futuristas que a veces están alejados de la realidad, en ocasiones han acertado con tecnologías que, poco a poco, la humanidad ha ido desarrollando.

 

La ciencia ficción ha ‘predicho’ varios de los avances tecnológicos de la humanidad


Algunos de los filmes de este género cinematográfico, estrenados varias décadas atrás, predijeron avances tecnológicos de la actualidad. Vale destacar que ciertos dispositivos y tecnologías, en la época de la creación de las películas, podían considerarse casi inimaginables.

Conozca algunos curiosos ejemplos.


Película ‘2001: Odisea del espacio’.
Foto:
Universal Studios Home Entertainment


Las tabletas

La película ‘2001: Odisea del espacio’, estrenada en 1968 y dirigida por Stanley Kubrick, marcó un hito en la ciencia ficción por su realismo científico y sus proyecciones tecnológicas.

La cinta cuenta la historia de un grupo de astronautas que trata de buscar el origen de la humanidad, guiados por una supercomputadora llamada ‘HAL 9000’.

Según la ‘BBC’, en un momento de la película muestran un dispositivo parecido a una tableta mientras están en la misión ‘Discovery 1’, la cual se dirige hacia el planeta Júpiter.

Aunque este dispositivo no es táctil, pues lo controla ‘HAL 9000’, es muy parecido a las populares ‘tablets’, que circulan en el mercado desde 2010 y que son desarrolladas por marcas como Apple, Samsung y Huawei.

 

Película ‘Dick Tracy’.
Foto:
Buena Vista Pictures

Los ‘smartwatches’

En el filme de 1990 ‘Dick Tracy’, inspirado en las historietas de 1930 que llevan el mismo nombre, el protagonista se comunica mediante un reloj en su muñeca, similar a los ‘smartwatches’ que existen hoy en día.

Dick Tracy es un inspector de policía que trabaja para atrapar a unos ‘gángsters’ de su ciudad. La película cuenta con las participaciones del actor Al Pacino y de la cantante Madonna.

El reloj de Tracy solo funcionaba para hablar con otras personas desde la distancia, sin embargo, los relojes inteligentes de ‘esta realidad’ tienen muchas más funcionalidades, pues permiten enviar y recibir mensajes, realizar búsquedas en el GPS y mostrar las notificaciones del celular.



Humanoides

La película de ciencia ficción ‘Metrópolis’, lanzada en 1927 y dirigida por el director austríaco Fritz Lang, predijo que iban a existir robots que simularían el aspecto de un ser humano.

La historia del filme se desarrolla en 2026, en una mega ciudad llamada Metrópolis. Cuenta la historia de María, una mujer que es suplantada por una máquina que luce igual que ella, causando el enfrentamiento de dos grupos antagónicos dentro de la ciudad.

Los robots con aspecto humano ya son una realidad.

En 2015 el mundo conoció a Sophia, una humanoide creada por la compañía Hanson Robotics que usa inteligencia artificial y es especialista en la comunicación con personas. De hecho, en una entrevista llegó a decir "destruiré a los humanos".

Hanson Robotics anunció, a principios de este año, que trabaja para producir humanoides en masa.

 

Película ‘El vengador del futuro’.
Foto:
TriStar Pictures


Vehículos autónomos

En la película ‘El vengador del futuro’, estrenada en 1990 y protagonizada por Arnold Schwarzenegger, aparece un vehículo que lleva a las personas a cualquier lugar y es manejado por una máquina llamada ‘Johnny Cab’.

En la cinta, Schwarzenegger interpreta a un obrero que es atormentado por una pesadilla en la que viaja a Marte. Con el propósito de materializar su sueño, decide visitar Rekall, una compañía encargada de implantar falsos recuerdos.

En este lugar, los taxis, dirigidos por ‘Johnny Cab’, son capaces de ubicarse por sí solos (similar a la función del GPS) y conducen sin la ayuda de un humano.

En la actualidad, empresas como Tesla producen carros con un sistema de ayuda de conducción denominado ‘Autopilot’, aunque, por el momento, no han logrado que el sistema pueda funcionar sin una persona al volante.

 

Realidad virtual

En 1992 se estrenó ‘El hombre del jardín’, una película de terror y ciencia ficción estadounidense dirigida por Brett Leonard, la cual centra su historia en un científico que trabaja para aumentar la inteligencia humana con lo que ahora se denomina realidad virtual.

Según ‘SyFy’, para cumplir su objetivo, el científico experimenta con el hombre que corta el césped de su barrio, a quien sumerge en un mundo virtual a través de dispositivos y drogas.

El filme cuenta con efectos visuales asombrosos para la década de los 90.

Aunque en la actualidad los cascos de realidad virtual no se utilizan para hacer aterradores experimentos, sí es un medio de entretenimiento para muchos de los aficionados a los videojuegos.

 



La videollamada

La película de 1982 llamada ‘Blade Runner’, ambientada en el 2019, predijo, entre otras cosas, las videollamadas.

El filme transcurre en la ciudad de Los Ángeles (EE. UU.) y describe un futuro en el cual la biotecnología es capaz de crear humanos artificiales denominados ‘replicantes’.

En una escena del agente Rick Deckard, interpretado por Harrison Ford, aparece una cabina en la que se puede llamar a alguien a través de un video, acción que ahora es posible en la mayoría de dispositivos móviles.

De hecho, es gracias a esta ‘innovación’ que, durante la pandemia por covid-19, las personas han podido reunirse sin salir de sus casas.


 

Película ‘Blade Runner’.
Foto:
YouTube: cjdelphi


Los motores de búsqueda

En la cinta de comedia ‘Guía del viajero intergaláctico’, estrenada en 2005 y basada en el libro homónimo lanzado en 1979, se presenta una herramienta de consulta virtual que le da respuesta a cualquier pregunta existencial.

De acuerdo con ‘El País’, es una guía para entender ‘la vida, el universo, y todo’, muy similar a los motores de búsqueda que son capaces de encontrar información en la web de, prácticamente, cualquier tema.

También puede compararse con Wikipedia, la enciclopedia virtual que aloja todos los conocimientos y, normalmente, es la primera fuente de consulta.

Aunque Wikipedia y motores de búsqueda, como Google, ya existían para 2005, lo impresionante es que Douglas Adams, escritor del libro que inspiró la película, haya predicho esta tecnología antes del siglo XXI.

 

Fuente: Tendencias EL TIEMPO