miércoles, 22 de junio de 2022

La 5G superará los mil millones de suscripciones en 2022

El tráfico de datos de la red móvil mundial se duplicó en los últimos dos años y para 2027 se esperan 4400 millones de suscripciones al 5G. El acceso inalámbrico fijo (FWA) representará el 20% de todo el tráfico de redes de datos móviles en 2022.


 

Se prevé que América del Norte lidere la penetración de las suscripciones al 5G en el mundo en los próximos cinco años, ya que para 2027 se espera que nueve de cada diez suscripciones en la región sean 5G. La previsión se incluye en la última edición del Informe de Movilidad de Ericsson, que también predice que las actuales suscripciones mundiales al 5G superarán el hito de los mil millones a finales de 2022.

EL 82% DE LAS SUSCRIPCIONES DE 5G SERÁN EN EUROPA OCCIDENTAL

La cronología de 2027 también incluye las proyecciones que supondrá la 5G: El 82% de las suscripciones en Europa Occidental; el 80% en la región del Consejo de Cooperación del Golfo; y el 74% en el noreste de Asia.

En India, donde el despliegue de 5G aún no ha comenzado, se espera que la 5G represente casi el 40% de todas las suscripciones para 2027. En términos globales, para 2027 se prevé que la 5G represente casi la mitad de todas las suscripciones, superando los 4400 millones de suscripciones.

EL TRÁFICO DE DATOS DE LA RED MÓVIL ESTÁ DUPLICADO

El último Informe de Movilidad de Ericsson (la vigésima segunda edición de las perspectivas y previsiones de tráfico de red de Ericsson) también revela que el tráfico de datos de la red móvil mundial se duplicó en los últimos dos años.

Este crecimiento del tráfico fue impulsado por el aumento del uso de los teléfonos inteligentes y la banda ancha móvil, así como por la digitalización de la sociedad y las industrias. Las estadísticas y previsiones más recientes ponen de manifiesto la fuerte demanda que tienen, y se espera que tengan, la conectividad de datos y los servicios digitales, a pesar de la pandemia mundial de COVID-19 y de las incertidumbres geopolíticas.

“Para 2027 se prevé que la 5G represente casi la mitad de todas las suscripciones, superando los 4400 millones de suscripciones

La 5G está escalando más rápido que todas las generaciones anteriores de tecnología móvil. Actualmente, casi una cuarta parte de la población mundial tiene acceso a la cobertura 5G. Solo durante el primer trimestre de 2022 se añadieron unos 70 millones de suscripciones al 5G. Para 2027, cerca de tres cuartas partes de la población mundial podrán acceder al 5G, según el Informe.

Por su parte, Fredrik Jejdling, Vicepresidente Ejecutivo y Jefe de Redes de Ericsson, explica: “El último Informe de Movilidad de Ericsson confirma que la 5G es la generación de tecnología móvil con el crecimiento más rápido de la historia, y Ericsson está desempeñando un papel clave para que esto ocurra”.

Peter Jonsson, Editor Ejecutivo del Informe de movilidad de Ericsson, comenta: “El despliegue de redes 5G standalone (SA) está aumentando en muchas regiones, ya que los proveedores de servicios de comunicaciones (CSP) se preparan para innovar y abordar las oportunidades de negocio más allá de la banda ancha móvil mejorada”.

ACCESO INALÁMBRICO FIJO (FWA) EN LA PRESTACIÓN DE SERVICIOS DE BANDA ANCHA

El Informe también destaca el papel cada vez más importante que desempeña el acceso inalámbrico fijo (FWA) en la prestación de servicios de banda ancha. Ericsson predice que el número de conexiones FWA superará los 100 millones en 2022, una cifra que se prevé que se duplique con creces en 2027, alcanzando casi 230 millones.

En cuanto al Internet of Things (IoT), en 2021, el IoT de banda ancha (4G/5G) superará al 2G y al 3G como la tecnología que conecta la mayor parte de los dispositivos móviles conectados al IoT, representando el 44% de todas las conexiones.

Las tecnologías IoT masivas (NB-IoT, Cat-M) aumentaron casi un 80% durante 2021, alcanzando cerca de 330 millones de conexiones. Se espera que el número de dispositivos IoT conectados por estas tecnologías supere al 2G/3G en 2023.



Fuente: Zona Movilidad 

Colombia: La razón por la que hay tantos cables en las calles, ¿es posible quitarlos?

Parecen gigantescas telarañas negras suspendidas en el aire, pero en realidad son kilómetros de cables de energía y de datos los que atraviesan las ciudades y pueblos de Colombia. Son tantos, tan seguidos y tan enredados a veces, que generan contaminación visual.

 

Más del 70% de los cables aéreos en las calles corresponde a las
telecomunicaciones, ahí entran los relacionados con telefonía, televisión e internet.
FOTO Manuel Saldarriaga

 

Solo en Antioquia hay 102.312 kilómetros de redes de energía, según los registros de EPM. Es como si se cogiera un cable de este tipo y se le diera dos vueltas y media a la Tierra.


¿Descablear las ciudades?

Andrés Díez, docente investigador de la UPB, explica que los cables que llevan a los hogares los servicios de telefonía, internet y televisión son por lo general los que más afectan la parte visual, sin embargo, al tiempo, son los que más se prestan para retirar porque se pueden reemplazar por la transmisión inalámbrica o convertir en redes subterráneas.


Frente a los cables que conducen electricidad, dice que estos sistemas son aéreos porque de esta manera es más fácil hacerles el mantenimiento, además es mucho más económico para el bolsillo de los usuarios. Es decir, si todos los cables se enterrarán implicaría que los hogares tengan que pagar un kilovatio/hora más caro en las facturas por la inversión.


De acuerdo con el ingeniero electrónico José Valentín Restrepo, la mejor opción para comenzar a despejar las calles de tanto cable es que los de las telecomunicaciones sean subterráneos. “Más del 70 % de los cables que vemos corresponden a los de telefonía, internet, televisión, es decir, no están transportando energía eléctrica y no requieren un caucho mayor”.


Agrega que con los de potencia, con los que se distribuye la energía, no es muy conveniente enterrarlos, debido a que pueden cambiar las propiedades eléctricas del cable y es un proceso muy costoso: la instalación puede valer hasta cinco veces más. También hacerlo de esta manera se puede prestar para que las personas abran las tapas que los protegen, llevando a que esta medida se convierta más en un problema de seguridad.

Las redes aéreas tienen un cable por encima que actúa como
pararrayos y cuida a la gente y las casas.
FOTO Manuel Saldarriaga


“No es malo que estén en el aire, simplemente presentan un desgaste por estar al sol y al agua, estos cables están diseñados para cumplir su función”, dijo el ingeniero.

 

Una zona de Medellín donde los cables de alta tensión funcionan de manera subterránea es Parques del Río: una parte de los cerca de 400 metros de cableado funcionan bajo tierra.

Díez desmiente el mito de que estos cables en el aire generen peligro: “Las redes aéreas tienen un cable por encima que actúa como pararrayos y cuida a la gente y a las casas, el nombre técnico es cable de guarda, entonces si los cables se entierran es posible que estemos en peligro porque este cable nos cuida”.

Ambos expertos coinciden en que la llegada de tecnologías como la conectividad 5G permitirá disminuir un poco la necesidad de tener que instalar cables: estas antenas tendrán un mayor rango de cobertura.

En otras palabras, con una sola antena de 5G, por ejemplo, se podrían quitar los cables de unas dos cuadras a la redonda de donde se instale esta infraestructura tecnológica. Esto aplicaría solo para cables relacionados con los servicios para hogares, porque ciertas industrias requieren un consumo de datos mucho más alto. “En este caso los cables desaparecen porque la 5G es una red inalámbrica”, explicó Restrepo.

Otra alternativa que sugiere el ingeniero es integrar servicios por un solo cable o una sola fibra. Por ejemplo, el cable de la telefonía se puede integrar al router del internet de la casa.

 

¿Dónde sí y dónde no?

 Para el profesor Díez, la medida del cableado subterráneo se podría adoptar en puntos estratégicos como los sectores patrimoniales o de interés paisajístico, o en cruces de ríos muy altos, debido a que “enterrar los cables en estas zonas no afectaría la tarifa general de las ciudades”.

Para llevar la energía a los sistemas de transporte masivo como el tranvía de Ayacucho, por ejemplo, el experto dice que se habrían podido utilizar tecnologías (que funcionan por debajo de la tierra) como el sistema de cremallera de alimentación subterráneo o con uno de inducción.

“Gracias al cable aéreo el tranvía no echa humo ni hace ruido, pero se pudo mejorar aprovechando los postes de la catenaria para compartirlos con el alumbrado público, todo eso en las redes inteligentes se puede simplificar, por ejemplo, con la instalación de los postes inteligentes que cumplen varias funciones”.

Más allá de la iluminación, este tipo de postes ofrecen las posibilidades de conectividad (internet), instalar sensores para medir el tráfico y la calidad del aire y, por supuesto, sostener las catenarias de estos sistemas de transporte.



Fuente: El Colombiano

Las telecomunicaciones se juegan su futuro

Hace casi medio siglo, Marty Cooper lo cambió todo. Un 3 de abril de 1973, este ingeniero electrónico estadounidense saltó a la Sexta Avenida de Nueva York y, frente a un grupo de periodistas, desenfundó un aparato que pesaba 794 gramos, tenía unos 33 centímetros de altura y 8,9 centímetros de grosor. Era el primer móvil del mundo. Un prototipo del Motorola DynaTac 8000X. “Cuando lo creamos, sabía que en el futuro estaríamos conectados…, lo que no sabía es que tendríamos una conexión con un potente procesador y con conexión a internet… No sabíamos nada de eso, porque no se habían inventado ninguna de esas cosas”, dijo tiempo después Cooper. Mucho ha llovido desde entonces y el sector, el de las telecomunicaciones, no ha parado de reinventarse.

Desde la izquierda, Ricardo de Querol (EL PAÍS), Elena Otero (Vodafone España),
Javier Arenzana (KPMG España), Juan Montero (Telefónica), Luz Usamentiaga (Orange España).
Foto: CLAUDIO ÁLVAREZ
 

Pero es en estos años cuando el porvenir del sector se juega en el entorno más exigente. Así lo mencionó Roberto Sánchez, secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, durante su participación en el encuentro El futuro del sector de las telecomunicaciones, organizado por EL PAÍS y KPMG. El representante del Gobierno explicó que los operadores están acuciados ante las necesidades de inversión, para extender su cobertura, en un contexto de alta competencia y en el que la aparición y demanda de nuevas tecnologías va en aumento. “Hay una transformación del modelo de negocio, una desintegración vertical”, aseguró Sánchez.

Y esto podría ser solo el inicio de una nueva época para los miembros de esta industria. La sociedad, durante la pandemia, ha dado mucho más valor al sector de las telecomunicaciones, según Sánchez. “Eso hace que se reclamen más servicios con más calidad, más seguros y sin brechas digitales”, detalló. El próximo año, cuando el 5G explote en el mercado y las necesidades de mayor fibra continúen, de acuerdo con las previsiones de Sánchez, la economía acelerará su transformación. Ello requerirá también de mayores frecuencias de espacio radioeléctrico. “Vamos a necesitar más frecuencia para poder desarrollar más capacidades asociadas”, recalcó.

“El nivel de rapidez con el que suceden los cambios exige muy buenas infraestructuras… y, por otro lado, de inversiones muy significativas”, comentó Juan José Cano, presidente de KPMG en España. Esa hambre de recursos, en su opinión, está llevando a movimientos corporativos dentro de las empresas del sector, que buscan una mayor eficiencia operativa. “Nos encontramos con 20 marcas principales y 100 operadores móviles virtuales, en un entorno en el que necesitamos 10.000 millones de euros [para completar la conectividad universal]”, resaltó Luz Usamentiaga, directora general de Regulación, Asuntos Públicos y Sostenibilidad de Orange España. El reto es mayúsculo. “Tenemos un mercado en el que en los últimos 10 años se han perdido el 30% de los ingresos minoristas del sector y a la vez necesidades de inversión crecientes”, añadió Elena Otero-Novas, directora de Legal, Regulación y Seguridad Corporativa de Vodafone España.

“Se viene sufriendo en ingresos y hay una lucha en lo que es la captación y fidelización de clientes”, detalló Cano. “Es un sector sumamente complejo”. Los operadores, sin embargo, no se amilanan. “El futuro lo vemos con optimismo. Si hay algo claro es que las telecomunicaciones tienen futuro, son necesarias, y que cada vez son más demandadas y esenciales. En España están a la altura de las expectativas”, advirtió Usamentiaga. De acuerdo con la representante de la firma francesa, en los últimos años los operadores en el país han invertido unos 15.000 millones de euros en infraestructuras que han permitido extender la fibra, el XGSPON y la evolución del 4G al 5G. Sin embargo, aún requiere una cantidad superior de recursos para seguir extendiendo la cobertura: unos 10.000 millones de euros adicionales para completar la conectividad universal en el país, resaltó Usamentiaga. De ese total, según la experta, unos 4.000 millones no están cubiertos. “Allí es donde los fondos europeos tienen que jugar un papel esencial”, subrayó.

“El futuro es hoy”, dijo Juan Montero Rodil, director de Políticas Públicas, Competencia y Asuntos Regulatorios de Telefónica. Según el directivo, las inversiones que se requieren permitirán lograr los objetivos marcados por la Unión Europea: como garantizar un acceso universal a servicios de internet, facilitar la transformación digital masiva de los negocios y asegurar una administración pública altamente digitalizada. Montero Rodil mencionó, con base en los datos de un estudio realizado por Boston Consulting Group, que entre todos los países de la zona se requieren de unos 300.000 millones de euros en los próximos años para el despliegue de toda la red 5G y red fija con fibra óptica que se necesita para lograr los objetivos digitales. “Ha llegado a la estación el último tren para ser el grupo de cabeza”, destacó. Y este esfuerzo, según el representante del operador, no lo pueden asumir las firmas en solitario. “Aun disponiendo de todos nuestros recursos, esas capacidades son insuficientes para el reto que tenemos delante… Necesitamos de los poderes públicos… No solo ayudas, sino también políticas industriales que enfoquen ese propósito de mantener a Europa en la primera división digital global”, dijo.

Uno de los mayores retos es mantener a todos los jugadores del mercado bajo las mismas reglas y obligaciones. En este sentido, Otero-Novas, de Vodafone España, resaltó el desequilibrio que existe en el mundo digital: mientras los operadores están haciendo las inversiones, las grandes plataformas (Apple, Amazon, Netflix y Microsoft, que representan el 56% del tráfico global en internet) se mantienen al margen. “Hay un desbalance enorme económico en quien consigue el beneficio económico y quien tiene que invertir en las infraestructuras”, añadió Javier Arenzana, socio responsable del sector Telecomunicaciones de KPMG en España. “Es un tema que necesita una resolución”, reclamó Usamentiaga, de Orange España, que afronta su fusión con MásMóvil. “Lo que se busca [con la unión de las empresas] precisamente es ganar escala para tener más capacidad para hacer frente a los retos inversores que tenemos en el futuro. Es una respuesta a poder llegar a cubrir al 100% de la población con las redes de 5G y fibra”, concluyó.



Fuente: El País

¿Cómo manejan sus residuos contaminantes las empresas de telecomunicaciones?

 Por medio de procesos de reciclaje, los diferentes sectores involucrados buscan brindar una segunda vida útil a sus materias primas.

 



Los cables, antenas y circuitos para llevar señales a largas distancias se convierten, tarde o temprano, en residuos. Mediante la actualización de sus redes, las empresas de telecomunicaciones no solo intentan subsanar las necesidades de conexión de sus clientes; también buscan la reutilización de elementos claves para sus diferentes operaciones.

En el caso de Furukawa Electric (empresa de telecomunicaciones) está desarrollando un programa de reciclaje denominado Green IT. Por medio de este, busca optimizar el tratamiento de los residuos procedentes de cables de cobre que ya completaron su ciclo de vida y reemplazarlos por soluciones amigables con el medio ambiente. Para ello, según informó, apunta a soluciones Green que utilizan materiales derivados de la caña de azúcar, contribuyendo a la reducción de los efectos del cambio climático a largo plazo El programa Green IT de Furukawa Electric opera desde 2007.

La iniciativa está centrada principalmente en optimizar el tratamiento de los residuos procedentes de cables de cobre. A través de un conjunto de acciones articuladas entre el fabricante, socios de negocios y clientes, se pretende reducir significativamente la utilización de recursos no-renovables, ahorrar energía y proteger el medio ambiente de materiales nocivos.

“La gestión de residuos es fundamental para reducir el impacto en nuestro entorno puesto que muchos de ellos pueden ser perjudiciales para el medio ambiente. Esto es algo que impulsamos y promovemos con nuestros socios de negocios, es nuestra forma dejar una huella en la labor que realizamos”, comenta Jhon Richard Martín, gerente de soluciones de cableado para región Andina, Centroamérica y Caribe en Furukawa Electric LatAm.

Por otro lado, la empresa con mayor presencia en el país, Claro, está desarrollando labores de reciclaje de elementos como plástico y metales, que retornan al ciclo productivo permitiendo una reducción en extracción de materias primas. Estas acciones se alinean con las estrategias del grupo económico que busca alcanzar la meta de ser una empresa neutral en 2050 en materia de eficiencia energética.

En el caso de Nokia, marca con presencia en diferentes mercados a nivel mundial, anunció recientemente que alista la llegada de redes móviles 5G, diseñadas para alcanzar objetivos de sustentabilidad energética y baja en emisiones de CO2. Además, la empresa se embarca en procesos de reciclaje con la intención de reducir los daños medioambientales que genera su operación.

“Estamos listos para apoyar la transformación digital en los sectores de transporte, manufactura y energía. La digitalización de la industria es una gran habilitadora para enfrentar los retos actuales asociados a la mejora en la eficiencia y la seguridad en los procesos productivos, la reducción de costos y la progresiva descarbonización de los sectores industriales”, dice Paolo Veglio, country director de Nokia Colombia.

En el caso de Telefónica, ha implementado políticas de reciclaje de cobre. La materia prima era pilar fundamental de las antiguas centrales tecnológicas de la compañía, así como de la red de cableado fija. La sustitución de los diferentes componentes a base cobre han permitido ahorrar 1.000 GWh de energía, lo que ha implicado evitar la emisión de 355.000 toneladas de CO2 a la atmósfera. Por último, señaló que sus nuevas instalaciones cuentan con fuentes de energía alternativa.

 

Fuente: La República