martes, 14 de febrero de 2023

Descubre lo que las redes sociales saben de ti

Nombre completo, fecha de nacimiento, correo electrónico, estado social, tipos de estudios… La información que recopilan las redes sociales es extensísima. Así es posible saber exactamente qué saben de cada usuario y actuar en consecuencia.

Un grupo de amigos consulta sus teléfonos móviles en la calle.

KARRASTOCK (GETTY IMAGES)

 

En solo media hora, alguien con un poco de maña puede descubrir todo tipo de información sobre cualquier persona únicamente buscando en Google: nombre completo, fecha de nacimiento, zona en la que vive, a qué colegio fue, quiénes son sus amigos, filiación política, teléfono móvil, dirección de correo electrónico, DNI…

Y de ello tienen mucha culpa las redes sociales; ya no solo por lo que se publica en ellas, sino también por la información que recopilan (y luego muestran) cada vez que se crea un perfil. Teniendo en cuenta que solo en España se estima que el 85% de la población (28 millones) utiliza habitualmente una red social, tal y como recoge el último
 Estudio de Redes Sociales de IAB, la cantidad de datos a los que potencialmente tienen acceso los ciberdelincuentes es enorme y, con ellos, el riesgo de que los vendan, suplanten la identidad y un largo etcétera de consecuencias, casi todas negativas. Y lo más preocupante es que, en muchas ocasiones, los usuarios ni siquiera saben cuál es esa información personal expuesta. Para conocerla con detalle y tomar las medidas de privacidad oportunas para restringirla, es posible solicitar a cada red social un informe detallado que incluya interacciones, ubicaciones, actividad…


Facebook, la que más sabe 

La red social fundada por Mark Zuckerberg es la que más sabe de sus usuarios. Y es que en los perfiles se incluye información de todo tipo: lugar de residencia, centro de estudios, lugar de trabajo, situación sentimental, quiénes son sus familiares, número de teléfono, dirección de correo electrónico, creencias religiosas... Incluso realiza un registro exhaustivo de las páginas que se han visitado en Internet y dónde se ha estado. La lista es realmente extensa. 

Comprobar qué sabe exactamente es muy fácil: basta con acceder a su herramienta de comprobación de privacidad, que va guiando por distintos apartados en los que revisar la información y quién la puede ver (solo yo, amigos, público…). Lo ideal es establecer una configuración lo más restrictiva posible y eliminar periódicamente todos los registros; se puede programar un recordatorio dentro de la herramienta

 

¿Y LinkedIn? 

“Esta red social se convierte en la red favorita de los ciberdelincuentes para llevar a cabo ataques de phishing”. Con esta categórica información define el informe El tratamiento de los datos en las redes sociales de Seresco el nivel de exposición de los usuarios en la red social profesional por excelencia. La peculiaridad es que la mayoría de los datos que recoge están relacionados con el puesto de trabajo, el nombre de la empresa y el número de trabajadores que tiene. Para comprobarlos es necesario solicitar desde los ajustes de privacidad del perfil un informe que puede tardar hasta 72 horas, seleccionando qué debe incluir (artículos, contactos, mensajes, recomendaciones…). 

Dicho esto, hay tres aspectos de la configuración esenciales para garantizar la seguridad. Uno de ellos es la privacidad de datos, en la que se establece cómo utiliza LinkedIn la información y qué puede o no recopilar y compartir, o los servicios de terceros con acceso a los datos. 

El segundo, la visibilidad: quién puede ver el perfil, contactar, ver la dirección de correo o el teléfono, que aparezca en buscadores… Y, por último, los datos de publicidad. En este menú es donde se da permiso a la red social para recopilar información del perfil (contactos, ubicación, empresa…), así como los sitios webs visitados, anuncios fuera de LinkedIn o interacciones con empresas.

 

Las menos ‘agresivas’

Instagram y Twitter recogen muchísimos menos datos personales: menciones, foto de perfil, geolocalización… Desde Instagram la comprobación de los datos se realiza solicitando un informe que puede tardar hasta 48 horas; el enlace de descarga está activo cuatro días. Desde la configuración, además, resulta sencillo eliminar ‘me gustas’ y comentarios, revisar los cambios en la cuenta desde que se creó y repasar las fotos y vídeos compartidos. En Twitter, por otra parte, la información se descarga en aproximadamente 24 horas en un archivo ZIP con la información de la cuenta, el historial, las apps y los dispositivos, la actividad, los intereses y los datos de Twitter Ads. Todos los cambios que se consideren necesarios para limitar esta información se hacen desde el mismo menú de configuración en el apartado de privacidad y seguridad.

Por último, TikTok, una de las apps más descargadas de 2022, no guarda tanta metainformación como los casos anteriores. Igualmente, permite seleccionar la que cuenta sea privada, que aparezca en los buscadores, quién puede ver los me gustas e, incluso, descargar los vídeos. Un aspecto interesante es que deja ver desde qué dispositivos se ha iniciado sesión, por lo que es fácil saber si han robado una cuenta y eliminar ese permiso al momento (luego, lo ideal es cambiar la contraseña). En cualquier caso, si se desea recibir un informe con los datos a los que tiene acceso la red, es la que más tarda: hasta 30 días en procesar la petición. El archivo incluirá todos los datos personales que el servicio tiene recopilados, la configuración de privacidad, los vídeos subidos y un registro detallado de toda la actividad.

 

Fuente: El País

La Interpol investigará posibles delitos en el metaverso: ¿Cómo lo hará?

La agencia policial mundial construyó su propio espacio de realidad virtual (RV) para tener una idea de los delitos que podrían producirse en el metaverso.

 

El metaverso es un concepto que en la actualidad cuenta con un debate bastante amplio.
Foto: Fuente: Bloomberg - Bloomberg

 

El secretario general de la Interpol, Jurgen Stock, afirmó que la agencia policial mundial está llevando a cabo una investigación sobre cómo podría dicha organización vigilar los delitos en el metaverso, el nuevo ecosistema virtual y tridimensional (3D) en el que los usuarios pueden interactuar, trabajar, jugar, estudiar, realizar transacciones económicas, entre muchas otras cosas.

Aunque el metaverso es un concepto que en la actualidad cuenta con un debate bastante amplio, para la agencia policial mundial es importante reconocer el ecosistema para evitar futuros delitos. “
Los delincuentes son muy sofisticados y profesionales a la hora de adaptarse con rapidez a cualquier nueva herramienta tecnológica disponible para cometer delitos. Tenemos que responder a ello. A veces los legisladores, la policía y nuestras sociedades van un poco por detrás”, aseguró Stock.

Por esta razón, la Interpol decidió construir su propio espacio de realidad virtual (RV), donde los usuarios pueden realizar cursos de formación y asistir a reuniones virtuales. Además, la plataforma permite a los agentes de policía experimentar lo que podría ser el metaverso. Esto les da una idea de los delitos que podrían producirse y cómo podrían vigilarse.


“No solo existe la ciberdelincuencia nacional, casi todos los casos tienen una dimensión internacional. Esto hace que el papel de Interpol, casi 100 años después de su creación, sea tan importante en el mundo actual, porque ningún país puede luchar contra este tipo de delitos de forma aislada”, declaró Stock.

 
 


¿Qué es el metaverso?


De acuerdo con Binance Academy, el centro de aprendizaje sobre criptomonedas y blockchains, el metaverso es un universo de realidad virtual en donde el usuario tiene una experiencia de inmersión. En él, las personas pueden hacer las mismas cosas que hacen normalmente, pero en un ecosistema virtual.

Para Facebook y otras empresas, la idea del metaverso se basa en la creación de un universo paralelo y completamente virtual, al que se puede acceder con dispositivos de realidad virtual y realidad aumentada.

El término metaverso viene de una novela de 1992 llamada “Snow Crash” y es un término que se ha asentado para describir visiones de espacios de trabajo tridimensionales o virtuales.



¿Qué es un delito metaversal?

De acuerdo con Madan Oberoi, director ejecutivo de Tecnología e Innovación de Interpol, existen problemas a la hora de definir un delito metaversal, “por ejemplo, se han denunciado casos de acoso sexual. Si nos fijamos en las definiciones de estos delitos en el espacio físico e intentamos aplicarlas en el metaverso, surge una dificultad. No sabemos si podemos calificarlos de delito o no, pero esas amenazas están ahí, así que esas cuestiones están aún por resolver”, explica.

En 2022, una investigación de la BBC detectó problemas de acoso verbal y sexual dentro de los juegos de realidad virtual. Ese mismo año, unos activistas aseguraron que el avatar de una investigadora de 21 años había sido agredido sexualmente en Horizon Worlds, la plataforma de realidad virtual de Meta.


Por su parte, Nina Jane Patel, cofundadora y directora de la organización de investigación del metaverso Kabuni, señala que “lo que es ilegal y perjudicial en el mundo físico debería serlo también en el mundo sintético virtual”.

 

Fuente: El Espectador

jueves, 9 de febrero de 2023

Un algoritmo permite organizar la ayuda humanitaria después de una catástrofe natural

Un grupo de investigadores dibujó una red de abastecimiento de agua en Nepal tras los terremotos de 2015 sin haber visitado el lugar. Su trabajo podría ayudar con la distribución de servicios básicos en Turquía y Siria.

 

Un grupo de personas cerca de un edificio derrumbado por el terremoto en Kahramanmaras,
Turquía, el 7 de febrero de 2023.
Foto: SUHAIB SALEM (REUTERS) | Vídeo: EFE